: : AÑO 2008
 

::: AÑO 2008 :::

Visión y Estrategia

Visión: de Mi Mismo y Estrategia: Teoterapia

La Palabra de Dios nos muestra siempre el interés de El, por cada uno de nosotros.

“Y descendí a casa del alfarero, y he aquí que él trabajaba sobre la rueda. Y la vasija de barro que él hacía se echó  a perder en su mano; y volvió y la hizo otra vasija, según le pareció mejor hacerla. Entonces vino a mí palabra de Jehová diciendo: ¿No podré yo hacer de vosotros como este alfarero?... He aquí que como el barro en la casa del alfarero, así sois vosotros en mi mano”  
(Jeremías 18:3-6)

Dios es el artesano y restaurador del ser humano.

Restauración según el diccionario, se define como  la reparación o restablecimiento de una obra o creación que por el paso del tiempo o algún acontecimiento externo ha perdido su diseño original. Entonces un restaurador  es por regla general, alguien que puede recuperar una estructura original dado que conoce las características de la obra, su naturaleza y diseño. Esta tarea requiere de sumo cuidado siendo que su objetivo es preservar al máximo la originalidad con que fue hecha por su autor.

Un restaurador es consciente que el valor esta en función de la autenticidad de la obra; luego debe evitar cualquier tipo de deterioro. El trabaja sabiendo que el valor de la obra reside en que es única y es expresión de quien la diseño, ya sea pintor o escultor.

En la Teoterápia, la restauración consiste en recuperar el diseño original de obra excelsa de la creación de Dios: El hombre.

Por las consecuencias de la caída del hombre, el impacto dañino del medio ambiente, experiencias frustrantes, etc., el diseño original de Dios (imagen y semejanza) se h deteriorado en el hombre.

Dios restaura el ego deteriorado, las áreas dañadas, debilidades y heridas personales.

“De modo que si alguno esta en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron, he aquí todas son hechas nuevas”.
(2 Corintios 5:17)

En este pasaje, la expresión “Nueva Criatura”, se refiere literalmente a una nueva creación, es decir Dios nos hace de nuevo, inyectándonos vida a través de Jesucristo.

Esta nueva vida creación se inicia cuando aceptamos a Jesucristo como Señor y Salvador personalmente y Él continúa este proceso a lo largo de  la vida hasta que seamos formados a su imagen. Dios no desecha lo deteriorado sino que lo vuelve a su aspecto original, evitando que este se pierda.

Resultados de la restauración personal.

  1. Amor y respeto propio
  2. Estabilidad y equilibrio personal
  3. Voluntad firme y dominio propio
  4. Vida de propósito y compromiso
  5. Vida de oración y comunión con Dios.
Bienvenida - Quienes Somos - Dónde Estamos - Ministerios - Visión y Estrategia - Noticias - Eventos - Contáctanos - Home
 
 
CENTI CHILE
Centro Chileno de Teoterapia Integral
www.centi.cl